1.15.2026

Mi iPod con complejo de Steve Rogers

Cuando estaba en mi primer empleo, ya que me empezaron a pagar un poco más, me saqué a crédito un iPod porque la de ahorrar no me la sé. En ese entonces yo tenía una MacBook que usé en la universidad, así que ya tenía una cuenta en Apple... peeero, cuando compré el iPod y me pidió iniciar sesión para poder usarlo, yo, como la desesperada que soy, decidí crearme otra cuenta con un correo recién creado en lugar de batallar un poquito con mi memoria para acordarme de la contraseña de la cuenta que ya tenía. Y para rematar, no se me ocurrió anotarlo en ningún lado (me voy a justificar con que estaba muy emocionada).

Fui muy feliz con él porque era pequeño, no pesaba nada y mi cel estaba a salvo de descargarse en las peores situaciones. Pero la vida no te puede ver feliz por mucho tiempo porque se puede romper el equilibrio del universo.

Cada tanto el iPod pedía actualizarse, pero no había problema, le daba que "simón, actualízate", se actualizaba, se reiniciaba y lo podía seguir usando. Hasta que, por ahí del 2017, mientras preparaba unos hotcakes para el desayuno y escuchaba mi música en el iPod, me salió el mensajito de que necesitaba actualizarse. Como siempre, acepté. Se reinició, pero esta vez al encenderse me pidió mi usuario y contraseña.

 Y ahí mi memoria y mi iPod me dijeron: "si sabes contar vv, no cuentes con nosotros".


Estuve años, aaaaaños tratando de acceder y nadita, incluso le di que se regresara de fábrica, lo que me dolió por las grabaciones que tenía de familiares que ya no estaban con nosotros en este plano, como la grabación de mi bisabuelita cantándole a mi mamá "Muñequita Linda".

Después de un tiempo aprendí la de soltar, lo dejé ir y lo guardé en un cajón...

Hasta que el año pasado, así de la nada, mi cerebro me dijo: "Ahhh, sí, el correo y la contraseña son estos, sé que los ocupabas en el 2017, pero mejor tarde que nunca".


Y después de taaaaantos años pude acceder a él. Le puse la cuenta y contraseña que uso actualmente en mis otros dispositivos; el problema es que las aplicaciones actuales ya no son compatibles con él.

Pero ahora lo uso cuando salgo a caminar al parque para poder escuchar música y ver la hora, o cuando voy en el transporte público, porque mi celular desgraciadamente no tiene el puerto de audio para audífonos :C y aún no me compro unos de Bluetooth ( te odio persona que decidió retirar el puerto de audio de los celulares).


Fotito del deeeeeesgraciado que no quiso chambear  por casi 7 años.

Como moraleja ahora anoto mis correos y contraseñas en una libreta especial para eso y cuando me piden que las cambie las actualizo ahí también.

2 comentarios:

  1. Anota las contraseñas siempre!!! Son super útiles la memoria es frágil. Amo los relatos con meme son los mejores 😂 y creo que usar otros dispositivos cuando andes fuera de casa te hacen estar más pendiente del presente y evitas robos.

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